Para hoy estaba citado el Congreso del Partido Socialista en el predio de Costa Salguero, en la Capital federal. El motivo principal era aprobar la intervención del partido en Buenos Aires, donde predomina el sector que apoya al gobierno K. Pero la asamblea no pudo llevarse a cabo. Desmanes, golpes y lesionados fueron las preliminares de un congreso que no llegó a sesionar.
El Congreso del Partido Socialista convocado para hoy en el predio de Costa Salguero, en la Capital Federal, no pudo comenzar a deliberar. Incidentes de magnitud que provocaron desmanes, golpes y lesionados, obligaron a postergar la cita para mejor oportunidad. En la ocasión, debía tratarse la intervención al distrito Buenos Aires del partido, que está enrolado abiertamente con el gobierno kirchnerista, a través de los dirigentes Jorge Rivas, Ariel Basteiro y Oscar González.
La reunión había sido convocada para las 9. Y aunque los congresales comenzaron a acreditarse de forma ordenada, la situación se complicó cuando llegaron los bonaerenses del socialismo K, que preside Rivas pero que encabeza interinamente Basteiro mientras el ex vicejefe de Gabinete sigue recuperándose de las heridas que sufrió en un asalto.
El socialismo K denunció que todo empezó porque se impidió la entrada de los congresales bonaerenses alineados con Basteiro y González. Cerca de esos dirigentes afirman que la seguridad privada que custodiaba el lugar no sólo no los dejó sino que, además, lo hizo a los golpes. También aseguraron que hay al menos tres heridos y que dos de ellos debieron ser llevados al hospital Fernández.
LOS QUE VINIERON EN MICRO
Desde el sector de Giustiniani desmintieron las denuncias. "No había ningún problema para ingresar, aunque sólo podían entrar los congresales", afirmaron desde la conducción del partido. También aseguraron que los incidentes fueron iniciados por militantes que llegaron en micros junto a Basteiro. Y que entre las víctimas del atropello estuvieron los cinco veedores de la Justicia Electoral a los que "les patearon la mesa".
Al encuentro iban a asistir unos 600 congresales, de los cuales algo más de 50 son de Buenos Aires. Además de aprobar la intervención en ese distrito, pensaban aprobar la modificación de la carta orgánica del partido para incluir un cupo femenino del 50% y crear una secretaría nacional de diversidad sexual.
Fuente: Agencias